6.7.07

¿Qué nos impulsa a filosofar?

A todos nos gusta filosofar, aunque lo hagamos de forma ocasional y poco intensa. De hecho, filosofamos a diario, casi sin darnos cuenta; la filosofía, pese a que a veces no la percibamos, o no percibamos que la empleamos, está presente en nuestras vidas de manera muy real. No en vano, es una de las llaves más preciadas que tenemos, si sabemos cómo utilizarla, para abrir puertas a soluciones que nos hacen más humanos y felices (sea esto último, la felicidad, lo que cada cual quiera), si bien esas soluciones no las aporta la propia filosofía, sino nuestro propio recorrer a lo largo de la vida. Ella sólo muestra, si acaso, el camino, la dirección, y nada más.

Todo esto es de sobra conocido: sabemos que la filosofía es importante (o, en caso contrario, debería serlo), que dota de sentido a nuestras búsquedas intelectuales y proporciona pautas útiles para entender y afrontar, casi a la manera de una psicología muy especial, los grandes problemas que hemos padecido y las grandes preguntas que nos hemos hecho desde siempre. Ahora bien, ¿por qué filosofamos, cuál es la razón de que la especie humana sienta la necesidad de filosofar, de dónde procede el estímulo que nos lleva hasta ella?

En las próximas líneas me ayudaré de las extraordinarias palabras de Karl Jaspers, vertidas en su obra (absolutamente ineludible y de una enorme relevancia intelectual) "La filosofía, desde el punto de vista de la existencia", para intentar responder, de alguna forma, a estas cuestiones.

Al preguntarnos de dónde nace el ansia o la necesidad de filosofar, los diferentes pensadores, aquellos que sintieron en ellos mismos dicha necesidad, han llegado a distintas conclusiones a lo largo de los siglos. Esto nos indica que puede haber un origen no unitario en el deseo de filosofar, es decir, que filosofamos por varios motivos. ¿Cuáles son?

Uno de ellos podría ser el asombro, como pensaba Platón: "El espectáculo de la bóveda celeste nos ha dado el impulso de investigar el universo. De aquí brotó para nosotros la filosofía, el mayor de los bienes deparados por los dioses a la raza de los mortales". Igualmente, Aristóteles sostenía que "la admiración es la que mueve a los hombres a filosofar". El hecho de asombrarse se relaciona en cierto modo, aunque no siempre, con la ignorancia: si bien podemos admirar algo comprendiéndolo a fondo, el sustrato del asombro parte del no saber. Sin embargo, ese asombro impele a conocer, a adquirir un conocimiento que sea satisfactorio en sí mismo, no emplado para otros fines. Las respuestas que obtenemos del conocimiento de qué es el mundo y de dónde surge no son útiles, pero sí valiosas en sí mismas, puesto que constituyen el puro saber.

Otro de los motivos por los que puede surgir la filosofía es la duda. Una vez conocemos lo existente, o quizá seguramente como consecuencia de ello, llega la situación de incertidumbre, el momento en que se reflexiona hasta dónde penetra en la realidad nuestro saber. En palabras de Jaspers, "las percepciones sensibles están condicionadas por nuestros órganos sensoriales y son [posiblemente, añado yo] engañosas o, en todo caso, no concordantes con lo que existe fuera de mí, independientemente de que sea percibido o en sí. Nuestras formas mentales son las de nuestro humano intelecto". Al iniciar la reflexión filosófica aprehendemos la duda, y forma ya parte de nosotros mismos. Esa duda, que debe ser radical, puesto que es la "fuente del exámen crítico de todo pensamiento", constituye el cimiento a partir del cual logramos "conquistar el terreno de la certeza".

Podemos considerar, asimismo, que el origen de la filosofía radica en el cerciorarse de "la propia debilidad e impotencia" (Epicuro). Es decir, nuestro filosofar arranca cuando experimentamos el fracaso, identificado como nuestra ineptitud ante las situaciones límites, a las que nos enfrentamos con escaso o nulo éxito (por ejemplo, la muerte, el padecimiento, la pena, la desconfianza ante el mundo, etc.). Nuestra sociedad actual, en bastantes aspectos deshumanizada y carente de valores, podría ser considerada, para algunos, como una de esas situaciones límite: es en este ambiente de desazón y desespero, en el que parece flotar una arraigada insatisfacción, donde brota la necesidad de una reflexión intelectual, un intento racional por "salir del estado de turbación en que parece estar sumida nuestra civilización". Estas últimas palabras de Jaspers, con más de medio siglo de vida, siguen hoy vigentes, quizá más que nunca.

Para Jaspers, estos tres motivos o causas del impulso por el filosofar se hallan integradas en una razón aún mayor, la de la necesidad humana de comunicación. Podríamos vivir en soledad completa, sin precisar de otros, si cada uno de nosotros tuviese la absoluta seguridad en nuestras convicciones y nuestro ser; ello, sin embargo, obviamente, no es posible, de modo que necesitamos una comunicación "de existencia a existencia", porque sólo en la comunicación se "realiza cualquier otra verdad, en ella sólo soy yo mismo, no limitándome a vivir, sino henchiendo de plenitud la vida".

De esta forma, podemos encontrar en el asombro, la duda y la conciencia de nuestra limitación humana ante el mundo una razón para filosofar, a la vez que puede surgir por la voluntad de comunicación, de compartir nuestras verdades o buscar otras nuevas. En último término, por lo tanto, y siguiendo a Jaspers, "toda filosofía impulsa la comunicación, se expresa, quisiera ser oída, porque su esencia está en la coparticipación, y ésa es indisoluble del ser verdad".

Esto nos lleva, para ir finalizando, a que la filosofía no es más que una búsqueda de la comunicación, un intento por abrir vías de conexión entre personas, desafiando la comunicación vacía y afanándose por encontrar la auténtica, la que sin duda experimentamos cuando nos lanzamos al intercambio de verdades personales, al ofrecimiento recíproco de sabiduría y a la manifestación de nuestro ser, haciendo partícipes de él a los demás.

En síntesis, al filosofar estamos penetrando en nuestra propia sustancia intelectual, haciendo uso de un don que pocas (o ninguna, en realidad) especies biológicas disponen, y lo que es aún más relevante, cuando damos salida a nuestra vena filosófica (pese a que sea, quizá, peripatética) estamos comunicando con la mayor hondura posible lo que somos, lo que nos importa y qué esperamos del prójimo. En una palabra, es filosofando cuando, también, nos convertimos en verdaderos seres humanos.

9 comentarios:

Morpheus dijo...

Creo que la filosofía no es más que algo innato e inherente del ser humano, y es la base de nuestra intelectualidad: nuestra curiosidad, la capacidad de análisis, la capacidad de valorar, juzgar, idear e incluso crear.

Para mí es una de esas cosas que simplemente son, y la verdad es que me alegro de que así sea.

elHermitaño dijo...

Bien puede ser como dices, amigo. La filosofía puede 'reducirse' a tu definición, tan sencilla como apurada (por concreta).

Es precisamente el filosofar lo que nos lleva a preguntar por qué filosofamos. La filosofía, como comentas, "simplemente es". Ahora bien, tarea del filósofo es preguntarse por qué filosofa, muy al contrario que los físicos, los historiadores, los artistas o los abogados, que se limitan a ejercer su actividad, sin más.

Quizá sea ése (entre otros) el motivo por el que la filosofía tiene tantos enemigos como admiradores: se cuestiona hasta su propia existencia, preguntándose por qué demonios tiene que existir, cuál es su papel en el mundo humano y si llegará a ser útil en él.

Saludos, y gracias por el comentario.

Flor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Flor dijo...

Hola mi nombre es Florencia y la verdad es que necesito tu ayuda, en 2 semana rindo filosofia de segundo polimodal y me gusta mucho y ayuda la manera en la que explicas los temas. si no te es mucha molestia, te pido ayuda para conseguisr sierta informacion que estoy nesecitando. en el caso en el que aceptes escribime a Flopy838@gmail.com. DESDE YA MUCHAS GRACIAS

Anónimo dijo...

LA MANZANA DE ADAN
FILOSOFAR, PENSAR,.DISCURRIR,……..Si ,… todos los seres humanos filosofean en mayor o menor medida,…. (al filosofar estamos penetrando en nuestra propia sustancia intelectual), …… esta frase me gusta, aunque yo escogería mejor el verbo usar que el penetrar, Al igual que Adán “uso “ la manzana para saciar su hambre, usamos nuestro intelecto ya sea para explicar las “dudas “ o “asombros” sobre el cosmos, o las ajenas y propias dudas humanas, hay un “filosofo” por cada ser humano con capacidad de discurrir……,filosofar es una herramienta para comunicar, es la consecuencia de tener lo que hemos llamado sustancia intelectual . Al ser la pluma con la que se escribe,… y habiendo tantas plumas, no solo es útil para comunicarse, sirve también para todo lo contrario,…para la incomunicación ; filosofamos, pensamos, buscamos la verdad, nuestra verdad o la de nuestro colectivo,…siempre es “NUESTRA”.
La evolución nos ha dado “sustancia intelectual” que nos ayuda a sobrevivir como individuo, pero a cambio nos ha quitado el instinto de supervivencia como especie. El ser humano es el ser mas egoísta del planeta. De otra forma no se explica la situación a la que hemos llegado, la propia autodestrucción,
Grandes filósofos y pensadores con miras mas amplias que si mismos nos han dado “respuestas” éticas, morales e incluso legales, pero el ser humano con su marcado y desarrollado instinto de supervivencia “individual” la mayoría de las veces “discurre” otras que le disculpan y le permiten saltarse a la torera estas “respuestas” .
Filosofar , discurrir, pensar,…… la cima de la evolucion?.

car dijo...

hola mi nombre es carmen y te agradeceria mucho si pudieras ayudarme con la informacion de unos temas
* Lógica proposicional
* Analisis tradicional de las proposiciones
- Intención y extensión de los terminos
- La forma de las proposiciones categoricas
- La presentacion de diagramas
* Proposiciones simples y generales
* Relaciones entre las proposiciones
- Cuadro tradicional de las oposiciones
* El silogismo categorico
- Reglas o axiomas de validez
- Las figuras y los modos del silogismo
* Inferencia probable
tu articulo me fue de mucha ayuda grax si puedes comunicate a mi correo aguamar_bella@hotmail.com bye

juanjo dijo...

juHoy por casualidad he aterrizado en tu blog. Es interesante, muy interesante. Filosofar. Eso es lo que yo hago desde casi un año que me jubilé. No paro. Casi cada día escrib o un artículo. Me sale y lo necesito. ¿Será ese el sentido de mi vida?. Noto cómo me voy desarrollando. Como si todo lo que llevo dentro se fuera exponiendo en un muestrario. Hay muchas cosas que no sabía que estaban dentro de mí. Saludos de "Pensamientos de un jubilado"

Anónimo dijo...

La vrdad es muy interesante mañana tengo una evaluacion de esto y me sirvio de mucho muchisimas Gracias! :D

Anónimo dijo...

La Rosa es un sin porqué. La filosofía es exactamente lo mismo. Nace por si sola, crece por hechos instintivos, y no muere hasta el fin del auntoconciensismo.